Siete Mesas de Billar Francés

Ángela (Maribel Verdú) y su hijo Guille (Víctor Valdivia) viajan a la gran ciudad ante la repentina enfermedad de Leo, padre de ella y abuelo del chaval. Cuando llegan, poco después del caluroso amanecer de un día de verano, Leo acaba de morir. Es Charo (Blanca Portillo), amante del difunto, la que pone a Ángela al corriente de la ruina del negocio paterno: un local en el que se alinean siete mesas de billar francés y que, con el paso de los años, fue perdiendo lustre, clientela y dinero. Para Charo, la única solución ante la deuda es vender. Poco después, como si el destino viniera a confirmar que las desgracias llegan de tres en tres, Ángela tiene noticia de que su marido ha desaparecido en oscuras circunstancias. A partir de esta dolorosa realidad, Ángela se empeña en salir adelante y reconstruir su vida. Y lo primero que decide es gastar sus ahorros en volver a poner en marcha el antiguo local.
19 de Octubre del 2007 a las 6:00 pm
La película me ha gustado mucho. Blanca Portillo está fenomenal al igual que Maribel Verdú. Es una película donde no pasan grandes cosas pero es muy personal, muy intimista. Habla de sentimientos y eso me gusta.
Este es un buen ejemplo de buen cine español que hay y mucho.
Saludos.