Pozos de Ambición

La película es una crónica de la vida y la época de Daniel Plainview (Daniel Day-Lewis), que pasa de ser un minero miserable que tiene que sacar adelante a un hijo sólo, a un magnate del petróleo. Un día a Plainview le llega un misterioso soplo sobre una ciudad al oeste donde un mar de petróleo rezuma hacia el exterior, y allí se dirige con su hijo H.W. (Dillon Freasier) para probar suerte en la polvorienta Little Boston. En esta ciudad mísera, donde la única diversión posible gira en torno a la iglesia que dirige el carismático predicador Eli Sunday (Paul Dano), Plainview y H.W. dan su golpe de suerte. Pero ahora que la fortuna empieza a sonreirles, nada volverá a ser igual: surgen los conflictos y todos los valores humanos –amor, esperanza, comunidad, fe, ambición e incluso los lazos entre padre e hijo- son expuestos a la corrupción, la decepción y al flujo del petróleo.
24 de Marzo del 2008 a las 12:09 am
Desde mi punto de vista es un film bastante descompensado. El guión promete mucho pero decae según transcurre la película. La interpretación de los actores es mágnifica (soberbio Daniel Day-Lewis). La música y la fotografía envuelven las bajas pasiones del ser humano que nos muestran unas escenas muy bien rodadas y que nos llenan de inquietud y en algunos momentos de angustia. Una lástima que todo lo bueno que tiene lo pierda con un metraje excesivo, una visión profundamente negativa del ser humano y un desenlace decepcionante. Pudo haber sido una gran película y se ha quedado en un film discutible.