Padre Nuestro

Juan (Armando Hernández) y Pedro (Jorge Adrián Espíndola) se conocen en un camiçpm lleno de inmigrantes mexicanos ilegales que se dirigen hacia Nueva York. Pedro le enseña a Juan una carta sellada que su difunta madre le dio antes de morir para que encontrase al padre que nunca llego a conocer. Le cuenta a su nuevo amigo que Diego (Jesús Ochoa) –así se llama su padre– se fue hace mucho a Nueva York y que se ha convertido en el rico dueño de un restaurante. Pedro se despierta en el camión que les ha llevado a Brooklyn. No queda nadie; su equipaje y la carta con la dirección de su padre han desaparecido. Entretanto, Juan llama a la puerta de Diego con la carta, haciéndose pasar por Pedro, su hijo.