Once

Un joven cantante y compositor (Glen Hansard) interpreta sus canciones por las todas las calles de la ciudad de Dublín. Durante el día, para ganar algún dinero extra, interpreta conocidos y famosos temas para los transeúntes, pero por las noches toca los suyos propios. Su talento no pasa desapercibido para una joven inmigrante de origen checo (Markéta Irglová) que vende flores en la calle para sacar adelante a su querida hija y a su madre (Danuse Ktrestova). Ambos acaban de improviso haciendo un dueto en una tienda de música y será entonces cuando descubran que algo les une.